Mucho cacique… Poco indio

arribismo

Seguramente muchos recuerdan ese bochornoso episodio: hace varios años atrás. Cuando recién se estaban poniendo de moda los teléfonos celulares y carabineros comenzaba a fiscalizar a los primeros conductores que iban conduciendo con el teléfono pegado al oído, para luego darse cuenta que en en realidad eran teléfonos de mentira, cuyo único objetivo era aparentar frente al resto.

Difícil de creer, pero era cierto. Varios conductores, al ser detenidos, tenían teléfonos celulares falsos (de madera) que utilizaban con el único objetivo de hacer creer a los demás que tenían un teléfono. ¿Qué representaba eso? Arribismo puro, nada más.

Creo que en general, los chilenos tenemos mucho de arribismo. Estoy generalizando obviamente, pero creo que no hemos cambiado tanto en todos estos años.

Cuesta decirlo, si, pero es cierto. ¿Cuántos amigos tenemos en facebook que publican más fotos del auto nuevo que de sus hijos o familiares? o aquellos que no publican nunca, salvo cuando hacen algún viaje importante? O los que compran algo de marca, no porque sea mejor, sino porque es de marca. O los que se compran esa lancha con ruedas sólo para estar más alto que el del auto del lado.

Y cómo llegué a todo esto… Bah, estaba mirando Linkedin y me dio risa ver cómo está lleno de caciques y muy pocos indios. Es como que muchos están obsesionados con ser líderes de la industria y, a la vez, ser reconocidos como tales. Les encanta codearse con otros líderes y buscan aceptación, reconocimiento o validación.

No basta con que a su empresa le vaya bien o ser bueno en lo que hacen. Ahora lo que se busca es reconocimiento de la industria. Ser una especie de influencer profesional. Que ojalá todos te conozcan, sepan lo que haces o que hayan escuchado de ti en algún momento. Ir a eventos, aparecer en las fotos (¡eso es primordial!), etc. Literalmente, es un posicionamiento profesional en  la industria.

Descripciones rimbombantes, con cargos inventados, por lo general en inglés. Ya no eres fundador de algo, ahora eres founder… Emprendedor o empresario?, no, ahora es entrepreneur. Jefe de recursos humanos?.. nooo, ahora es Human Capital Manager. Vendedor?, pero cómo se te ocurre, ahora el cargo es salesman, o key account manager, o jefe de cuentas… parece que, por algún motivo, ponerle jefe al cargo ayuda a vender más. ¿Para qué? Aparentar más de lo que se es profesionalmente?

Si en la web tenemos el SEO, este sería una especie de PPS (Profesional Positioning Strategy). Una forma de posicionarse profesionalmente en el mercado y estar entre los primeros. ¿No hay algo de arribismo en todo eso también? (ojo, lo planteo como pregunta, no afirmación). Una especie de arribismo digital? jajaja.

Por cierto, algunos tienen una fijación con ser gerentes, como si eso fuese símbolo de ser un mejor profesional. Podrá ser símbolo de status (al menos así lo piensan ellos), pero no sé… pienso que esa obsesión gerencial, es un ejemplo de arribismo puro. No es que quieran ser gerentes para hacer las cosas de otra forma o estar en posición de tomar mejores decisiones… No. Están más preocupados del tamaño de su oficina, de si tienen estacionamiento exclusivo o no, o de juntarse con otros gerentes para almorzar. Al final, lo que buscan es poder inflar el pecho y decir soy gerente, viste?

En lo personal, odio ese tipo de personas. Odio a quienes se aferran a esos roles de jefatura o autoridad para poder enrostrarlo de vez en cuando o sentir que pueden caminar más erguidos. Llevo varios años metido en esto y en mi vida profesional me ha tocado ser indio y también cacique, sin embargo, siempre intenté que el rol o cargo fuese algo secundario. Al final, lo importante es hacer el mejor trabajo posible, que la gente que trabaja a tu cargo esté contenta y que eso esté alineado con los intereses de la empresa.

Por otro lado, me ha tocado trabajar en empresas con gerentes que dicen hacer coaching gerencial o empresarial y, sin embargo, ni siquiera son capaces de saludar a sus empleados al llegar. Da para preguntarse qué clase de gerentes están formando.

Pero, no todo es tan malo. También he conocido a Jefes o Gerentes a los que les da absolutamente lo mismo el cargo que puedan tener. Personas que su único interés es que las cosas sucedan y sucedan bien. Que el resultado de lo que se está haciendo sea algo espectacular y ayudar para que eso suceda, para luego poder celebrarlo como equipo.

Sigue a ese tipo de personas. Finalmente, son ellos los que hacen la diferencia.